El presidente de la Asociación de Contribuyentes del Perú, José Ignacio Beteta, expuso esta mañana los resultados del informe “Contribución económica que realiza el sector hidrocarburos al Estado-región Piura”.

El mencionado estudio, que está dividido en dos partes, da a conocer el impacto económico y social que ha tenido la actividad petrolera en la región y la forma en que los gobiernos locales han gestionado los ingresos por canon y sobrecanon en los últimos tres años.

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En la primera parte de su exposición, Ignacio Beteta explicó que, entre el 2004 y el 2014, se vivió un auge de la actividad petrolera, lo que aumentó las contribuciones y el ingreso promedio mensual (IPM) de los piuranos. Además, el índice de pobreza se redujo a la mitad entre el 2007 y el 2014 (de 57% a 30%).

La situación, sin embargo, empezó a cambiar en el 2015. A partir de aquel año, las contribuciones empezaron a disminuir y la pobreza empezó a caer más lento. También se incrementó la conflictividad social.

En opinión de Beteta, si los conflictos sociales siguen aumentando en Piura, las inversiones seguirán cayendo en el sector hidrocarburos, bajará la contribución y de igual forma, los ingresos. En contraparte, la pobreza se elevará.

En la segunda parte, el representante de la Asociación de Contribuyentes sostuvo, siempre en base al estudio, que Piura recibió cerca de S/1.057 millones en los últimos tres años por canon y sobrecanon, distribuidos de la siguiente manera: el 70% se transfirió a los gobiernos locales, el 25% al gobierno regional y el 5% a las universidades públicas.

  • ¿En qué se invirtió?

De acuerdo a la investigación, el 57% del total de ingresos se utilizó para financiar proyectos de inversión y el 43% restante sirvió para cubrir gastos ordinarios (contratación de personal, mantenimiento, reparaciones, etc.) en todas las instancias de gobierno.

Sobre esta última cifra, Ignacio Beteta mencionó que los gobiernos locales están “malacostumbrados”, pues invierten dinero extraordinario –como lo son el canon y sobrecanon– en gastos ordinarios que deberían obtenerse a través del cobro de arbitrios y prediales.

“No siempre se recibe la misma cantidad de canon y sobrecanon: hay años que baja, hay años que sube; por eso es importante que esa plata se use en proyectos y no es gasto corriente, porque si me malacostumbro a usar esa plata en gasto corriente puede haber dos o tres años en los que no tenga ese recurso”, advirtió.

La inversión en proyectos tampoco parece ser la mejor. El especialista reveló que solo 135 de los 1.559 proyectos financiados por el canon superaron el millón de soles. Además, el 60% de proyectos recibió menos de S/93 mil por lo que se hicieron bajo la modalidad de contratación directa.

“No ha sido una inversión tangible para la gente. Ha sido una inversión hecha en cosas pequeñas, en cosas que no sirven para temas concretos, vitales, críticos para la población piurana”, remarcó.

  • Problemática

Para el presidente de la Asociación de Contribuyentes del Perú son dos los problemas que impiden una eficiente ejecución del canon y sobrecanon petroleros: la falta de capacidad técnica de los gobiernos locales y la excesiva permisividad de la ‘Ley de Canon’.

“No es solo responsabilidad de las autoridades locales. Aquí hay un problema en la ley del uso del canon y sobrecanon, que les da mucha discrecionalidad a las autoridades locales para gastar ese dinero en cosas corrientes, en cosas ordinarias. Debe haber mayor control [de la Contraloría] para que esa plata realmente vaya a proyectos relevantes”, recalcó.

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