Debido a la pandemia y el confinamiento han surgido emprendimientos de envío de productos, a través de los clientes o de negocios. Es decir, el delivery se ha vuelto el servicio con mayor demanda durante la pandemia.

En junio, durante el confinamiento, nacieron tres negocios frente a la necesidad económica de sus dueños y que ahora atienden la necesidad de entrega de productos de acuerdo a lo que pida el consumidor o trabajando con empresas.

Servicio delivery Apachikuy

Edgar Pillaca (30) cuenta que él brinda el sustento económico para su hermana y sobrinos. Trabaja desde hace 3 años como motorizado y estaba laborando en una compañía de delivery cuando empezó el aislamiento social obligatorio, el 16 de marzo.

Para el 6 de junio emprendió con Apachikuy −encomienda en quechua−, que atiende directamente a personas llevándoles a sus domicilios los productos adquiridos.

«El negocio nace por la necesidad de atender a mi familia por la falta de ingresos. Trabajamos con personas naturales. Ellos nos recomiendan con sus amistades», indica.

Trabaja con cinco amigos para abarcar Lima Metropolitana y Callao. Su costo de delivery oscila entre S/ 6 y S/ 12 recogiendo distintos productos hacia un distrito. Ha llegado a tener 15 pedidos en un día; en contraste, cuatro pedidos como mínimo.

Servicio delivery My Company

A Josué Mejía (30) lo enviaron a suspensión perfecta de labores. Pasó a trabajar con un negocio de abarrotes haciendo delivery y luego inició con My Company. Junto con su primo y un tercero abarcan la capital realizando entre 20 y 25 pedidos diarios en promedio.

El cobro del delivery varía entre S/ 6 y S/ 8 y puede llegar hasta los S/ 30. “La pandemia nos mejoró la vida un poquito”, señala.

Courier Rayo Perú

Manuel Tejada (29). Junto con su hermanos indica que aún mantienen su trabajo, pero les redujeron los sueldos, por lo que iniciaron este emprendimiento. Rayo Perú abarca los negocios que no pueden enviar sus productos a sus compradores.

«Por la pandemia, las cosas se complicaron para algunos negocios. Ellos venden por internet, pero se les dificulta llevar sus productos al comprador. Somos sus courier«, acota.

Actualmente tienen cuatro motorizados con sueldos fijos, con quienes organizan los pedidos un día antes. «La pandemia reflotó este tipo de negocio», añade.

Demanda

Según Adrián Cueva, jefe de negocios del canal e-commerce de Touch Perú, también existe el personal shopper o asistente de compras personales. Ellos atienden los pedidos realizados por los clientes desde su compra hasta la entrega, aunque también trabajan con empresas.

Apunta a que el negocio de personal shoppers crecerá en un 200% hasta fin de año y que en Touch Perú aumentaron de 120 a más de 400 asistentes con la pandemia de la Covid-19. El pago abarca el costo del producto, el delivery y la atención del personal shopper.

“Muchas personas cambiaron sus hábitos de consumo. Este tipo de canales toma un rol en la pandemia para que los usuarios reciban sus pedidos sin la necesidad de ir a comprarlos físicamente”, concluye.

Consumidor digital. “Vemos un nuevo perfil del consumidor, más digitalizado. Las empresas tienen que adaptarse a ellos, y ya están surgiendo empresas afines”, Guillermo Arbe, gerente principal de estudios económicos de Scotiabank.

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