Los dulces se han vuelto el emprendimiento por excelencia. En una situación como en la que vivimos, el dulce nos ayuda a escapar, aunque sea por un momento, de las preocupaciones. En este escenario, nace Douce, un dulce emprendimiento de madre e hija.

Dayana Seminario Zapata es una joven estudiante de derecho, que junto a su madre emprendieron Douce. «Trabajo de la mano con mi mamá, somos un complemento. Ella prepara, mientras que yo me encargo del diseño de las cajas, las tarjetas y los pequeños detalles que hacen que el producto tenga un toque diferente», sostiene.

Los dulces son un gran detalle para regalar. También pueden servir de inspiración, como en el caso de Dayana. «La idea de negocio surge por un pequeño detalle de alfajores que me regalaron», indica.

«Empezamos vendiendo los clásicos alfajores de maicena, obviamente con nuestro toque especial, dentro de mi horario de clases. Fue sorprendente la acogida que logró tener nuestro producto. No solo les agradaba a nuestros compañeros, sino que otros alumnos de diversas facultades lo adquirían también», agrega.

Douce, un dulce para enamorar

«Douce, un dulce para enamorar» es el eslogan de este emprendimiento. El cual tiene mucha relación con su fecha de lanzamiento. «Desde el 14 de febrero del 2019, empezamos a diseñar nuestras cajas para detalles con alfajores y brownies. Tuvimos gran acogida y hasta hoy seguimos mejorado para brindar un buen producto», señala.

La llegada de la pandemia fue un golpe de realidad, duro y diferente. «Las ventas disminuyeron en gran proporción, las personas no adquirían los productos por miedo a un contagio, es así que el negocio decayó por varios meses», puntualiza.

Sin embargo, «cuando levantan la cuarentena, decidimos reintegrarnos nuevamente al negocio. Tratamos de poco a poco hacerlo crecer, aunque la competencia sea fuerte. Implementamos las medidas de bioseguridad, para que el cliente al adquirir el producto se sienta seguro», enfatiza Dayana, fundadora de Douce.

Proceso de venta en la «nueva normalidad»

Reconoce que aún cuesta adaptarse a la nueva modalidad y señala que es una lucha constante surgir en medio de una crisis. «Te llenas de fuerza, de alegría y ganas para mejorar, para salir de ese pequeño hoyo en que las circunstancias te colocan muchas veces», sostiene.

Como la mayoría de emprendimientos actuales, y debido a las coyuntura, su principal estrategia de ventas es a través de los canales digitales. «Hacemos las ventas online por Instagram, los pedidos se realizan con dos días de anticipación para poder realizar el diseño personalizado de las cajas. Tratamos de adecuarnos al gusto del cliente» finaliza.

https://www.instagram.com/p/CCOTwLnplO7/

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