Como buen peruano, a quién no le encanta disfrutar de un buen platillo. Más aún si tiene un sabor exquisito y con una reconocible sazón casera. Pues, así son los clientes de Dolce Vero, unos consumidores con un exigente paladar. Es por eso, que Dolce Vero es el emprendimiento de sazón casera.

La historia de Dolce Vero, es la historia de un emprendimiento familiar. Verónica Parravecino Torres es la fundadora de Dolce Vero. «Mi equipo de trabajo es mi familia directa, mi esposo mi hijo mayor y la señorita que trabaja en mi casa», señala.

Su idea de negocio se remonta a hace 3 años y medio. «Inicialmente preparaba postres para mi familia y para las loncheras de mis hijos. Mis amigos y familiares empezaron a probar mis postres y al ver que les gustaban me anime a venderlos», comenta Verónica.

La formalización de su negocio se hizo efectiva hace dos años, es ahí cuando nace la marca Dolce Vero. «El primer año sólo vendíamos tortas caseras decoradas con frutas y flores», indica.

Además, entre sus productos estrellas encontramos los Queques Dolce Vero. En presentación de varios sabores: zanahoria, plátano, chocolate, manzana canela, arándanos.

Extendiendo la sazón casera

«Luego nos extendimos al servicio de catering. Pues a mí me gusta mucho la cocina», sostiene Verónica. En ese rubro gastronómico, Dolce Vero afianzó su marca y tuvo premios aficionados como la mejor receta del norte.

En enero de este año, «obtuvimos el primer puesto de cocina aficionado que organizo el Instituto Gastronómico CETURG PIURA«, señala. Aquellos reconocimientos la motivaron a incursionar en el negocio de comidas.

Reconoce que el mercado gastronómico piurano es bastante competitivo. Aún así, «esto no me amilano y seguí adelante, tomando unas de las decisiones más difíciles, dejar un trabajo estable de oficina con un sueldo a fin de mes y arriesgar por el sueño del negocio propio», puntualiza.

Llegada de la pandemia

«La pandemia nos encontró en unos de nuestros mejores momentos, pues atendíamos eventos grandes«, comenta Verónica. Entre sus clientes encontramos reconocidas marcas en instituciones: Claro Piura, Colegio de abogados, Colegio de economistas, Ministerio de Trabajo, Qali Warma, entre otros.

El principio de la cuarentena le preocupó. «No habían eventos y las personas tenían temor de adquirir alimentos preparados fuera de casa por temor a contagiarse», sostiene. Fue en ese momento en el que decide reinventarse.

«Nuestra objetivo es llegar a las familias de una forma segura y sobre todo conservando la calidad que nos caracteriza», comenta Verónica Parravecino.

Medidas de bioseguridad

El emprendimiento Dolce Vero toma todas las medidas sanitarias. Desde la compra de los insumos hasta la preparación y entrega de sus pedidos.

«Durante la preparación utilizamos las mascarillas, mallas de protección para el cabello y los guantes. Envasamos los alimentos con cuidado para que lleguen en perfectas condiciones y sobre todo calientitos», resalta.

Su delivery cuenta con mochila de reparto exclusivo para el transporte de alimentos. Su colaborador también usa los implementos necesarios para cumplir con el protocolo de bioseguridad.

Sus pedidos los realiza por los canales digitales, en sus redes sociales: WhatsApp, Instagram y Facebook. «Los pagos son vía transferencias o Yape. Evitamos recibir dinero. En caso el cliente desee pagar con efectivo, lo coordinamos previamente para que el cambio se entregue envuelto y desinfectado», comunica.

Propuesta de Dolce Vero

«Con nuestra nuestra sazón esperamos llegar a más hogares». Es por eso, que Dolce Vero extenderá su servicio, vendiendo desayunos, almuerzos o cenas. «Amamos lo que hacemos y nos encanta engreírlos y que mejor forma que con una rica comida casera, deliciosa y sobre todo segura», finaliza Verónica.

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