Unos optan por reciclar, otros por mesurar el uso de la energía eléctrica, Isabel Palomino Coveñas decidió fundar Garden Cute –un emprendimiento dedicado a la venta de suculentas y cactus– con el objetivo de obsequiar una dosis de verde a cada casa y, así, contribuir con el planeta.

Esta es una de las muchas plantitas que ofrece Garden Cute.

Con el talento fotográfico en la vena y con el deseo de contrarrestar el efecto de la tala de árboles en la ciudad, esta piurana de 26 años convirtió el jardín de su casa en el escenario ideal para lanzar en Instagram, la red social que más emplea, una galería de pequeñas plantas y grandes intenciones: “Regala una sonrisa, regala vida” es su lema.

La reinvención como método infalible

Isabel inició Garden Cute en enero y, a la fecha, ha aprendido a reinventarse. Ella asegura que la valentía y la inteligencia son dos ingredientes esenciales en la mente de un emprendedor. La valentía para dar el paso, es decir, para ser el propio jefe, el relacionista público, el community manager, el vendedor… y la lista puede seguir. Y, además, la inteligencia para saber identificar el “cómo”. “Ha cambiado el enfoque”, comenta, ya que antes de la pandemia el negocio se dirigía a personas que buscaban conectar con la naturaleza y ahora se ha agregado la posibilidad de obsequiar una planta como parte de algún detalle.

“Los piuranos son muy detallistas”, agrega. Por eso, la emprendedora se ha aliado con un valor para hacer de cada plantita una experiencia: la orientación. Los cactus y suculentas están acompañados de mensajes felices y de una lista de cuidados. Además, Isabel se encarga de hacerle saber a cada cliente que existe una disposición post compra por si la plantita llegara a sufrir los estragos ambientales.

¡Cuánto detalle! Fuente: Garden Cute

Estrategias de negocio

Y, hablando de alianzas, la reunión de marcas ha funcionado como una dinámica de gran ayuda para que Garden Cute camine en el mercado piurano. “He recibido apoyo de otros emprendedores”, asegura. La promoción de ideas de negocio a través de emprendimientos que ya tienen alcance en redes sociales fue pieza clave para que Isabel nutriera su lista de clientes.

La emprendedora se ha ganado la confianza de sus clientes no solo a través de la delicadeza con que entrega cada producto, sino también a través de la disposición para personalizar un detalle hasta convertirlo en un terrario.

Proyección

Garden Cute no parará hasta inaugurar un vivero, es decir, un pequeño y nuevo pulmón en alguna parte de la ciudad. Isabel tiene no solo la confianza, sino la actitud que caracteriza a un excelente emprendedor.

Si quieres conocer más sobre este tierno emprendimiento, puedes visitar su Instagram aquí.

Como diría Garden Cute: sé la mejor versión de ti.

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