El ministro de la Producción, César Quispe, advirtió que el Fenómeno El Niño podría afectar dos sectores clave de la economía peruana: el comercio textil del Emporio Comercial de Gamarra y la pesca de anchoveta. En entrevista con la Red de Comunicación Regional (RCR), el funcionario señaló que la extensión del verano y la ausencia de un invierno marcado reducirían la demanda de prendas abrigadoras durante la campaña de julio y agosto, golpeando las ventas de las mypes del sector confecciones. Paralelamente, alertó sobre el impacto del cambio en las condiciones del mar sobre los recursos pelágicos y la sostenibilidad del recurso.
Cómo El Niño afectaría las ventas de Gamarra esta campaña de invierno
Quispe explicó que el sector textil y de confecciones es especialmente sensible a los eventos climáticos, dado que su dinámica comercial depende en gran medida de las variaciones estacionales de temperatura.
«Al no tener un invierno marcado en julio o agosto, las personas no van a buscar prendas abrigadoras», declaró el ministro, quien no obstante señaló que Lima registró frío durante la mañana de la entrevista y expresó su expectativa de que ese clima se acentúe en los próximos días.
Frente a la incertidumbre sobre la magnitud real del fenómeno, Quispe recomendó a los empresarios de las mypes mantenerse atentos a la información de fuentes oficiales para tomar decisiones oportunas sobre sus inventarios.
«La idea es no generar un sobre stock de sus productos para una estación que no habría», precisó. Añadió que, de confirmarse un escenario adverso, el Estado evaluaría brindar facilidades de financiamiento con tasas diferenciadas para los emprendedores afectados.
El impacto del Fenómeno El Niño en la pesca de anchoveta y las familias que dependen de ella
En materia pesquera, el ministro indicó que los pronósticos apuntan a un Niño Costero que se extendería hasta febrero, con algunos escenarios que contemplan incluso la posibilidad de un Mega Niño en la costa norte del país. Señaló que en junio o julio se tendrá un panorama más claro sobre la intensidad del fenómeno.
Quispe explicó que uno de los recursos más afectados en este tipo de escenarios es la anchoveta, un recurso pelágico cuyo comportamiento varía ante los cambios en las condiciones del mar.
«Cuando hay este tipo de cambios en la condición del mar, la anchoveta adulta tiende a profundizarse y las juveniles tienden a estar en la parte superior, por lo cual es necesario un monitoreo permanente a fin de asegurar el ciclo de vida del recurso y su sostenibilidad», sostuvo.
El funcionario precisó que de la actividad pesquera de anchoveta dependen aproximadamente 70,000 familias, entre puestos de trabajo directos e indirectos, lo que dimensiona el impacto social que podría tener una temporada afectada por el fenómeno climático.
Fuente: Agencia Andina © Editora Perú



