La inversión privada tendrá un papel relevante en las perspectivas de crecimiento de la economía peruana. Según el Marco Macroeconómico Multianual (MMM), este componente crecería 10,5% durante 2026, luego de que el documento fuera publicado a finales de agosto. La Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) analizó estas proyecciones y destacó la importancia de que el incremento de la inversión se traduzca en mayor actividad económica, empleo y oportunidades para los ciudadanos.
Inversión privada representa cerca del 20% del PBI
La inversión privada está presente tanto en las grandes empresas que amplían sus operaciones o incorporan nuevas tecnologías como en los pequeños negocios que adquieren equipos, mejoran sus establecimientos o incrementan su capacidad productiva.
De acuerdo con el MMM, la inversión privada representa aproximadamente el 80% de la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) y alrededor del 20% del Producto Bruto Interno (PBI).
Mientras la FBCF comprende los recursos destinados a mantener o ampliar la capacidad productiva, el PBI mide el valor de los bienes y servicios finales producidos en el país. Por ello, la evolución de la inversión privada tiene relación con la capacidad de la economía para ampliar su producción en los siguientes años.
“La inversión privada puede tener un impacto concreto en la vida de las personas. Cuando una empresa amplía sus operaciones, incorpora tecnología o pone en marcha un nuevo proyecto, necesita trabajadores, proveedores y distintos servicios, lo que puede generar más empleos e ingresos para las familias”, explicó Giacomo Puccio, economista de REDES.
Proyectos mineros concentran parte importante de la inversión
Las perspectivas de crecimiento también están vinculadas con los proyectos de inversión previstos para los próximos años. El MMM identifica una cartera de 66 proyectos mineros valorizados en más de US$64 000 millones, con una participación importante de iniciativas relacionadas con el cobre.
Entre los proyectos mencionados figuran Tía María, Reposición Ferrobamba y Pampa de Pongo. Su eventual ejecución puede generar demanda de trabajadores, proveedores, transporte y servicios en las zonas donde se desarrollen, además de contribuir a las exportaciones y a los recursos que recibe el Estado.
El análisis de REDES señala que la inversión empresarial puede generar efectos sobre otras actividades económicas al incrementar la demanda de bienes y servicios vinculados con los nuevos proyectos.
APP también forman parte de las perspectivas de inversión
A la cartera minera se suman proyectos desarrollados mediante Asociaciones Público-Privadas (APP) por alrededor de US$34 000 millones.
Estas iniciativas comprenden sectores como salud, industria, transmisión eléctrica, agua y saneamiento y educación. Su ejecución puede representar nuevas inversiones en infraestructura y servicios, además de generar actividad económica alrededor de los proyectos.
Para la población, estas inversiones pueden significar una ampliación o mejora de determinados servicios e infraestructura, mientras que para las empresas pueden abrir oportunidades vinculadas con la provisión de bienes y servicios.
MMM proyecta mayor crecimiento de la inversión privada hasta 2030
El Marco Macroeconómico Multianual proyecta que la inversión privada mantendrá un ritmo de crecimiento durante los siguientes años. Para 2027, se estima un incremento de 6,5%, mientras que entre 2028 y 2030 crecería 7,5% en promedio.
“La oportunidad para los próximos años está en que el crecimiento de la inversión se traduzca en mayores oportunidades para los ciudadanos. Para ello, es importante fortalecer la confianza y generar condiciones que permitan que los proyectos avancen”, sostuvo Puccio.
De concretarse las proyecciones, el comportamiento de la inversión privada será uno de los factores que contribuirán a ampliar la capacidad productiva y dinamizar distintas actividades económicas durante los próximos años.
