La región Piura registra una de las mayores brechas educativas del país, con más de 600 mil jóvenes y adultos que no han culminado la educación secundaria. Este escenario representa un desafío estructural para el desarrollo económico regional, pero también abre una oportunidad estratégica para el sector empresarial a través de la Educación Básica Alternativa (EBA), una modalidad que permite compatibilizar estudios y trabajo.
Brecha educativa en Piura y su impacto en el empleo
La baja culminación de la educación básica tiene efectos directos en la productividad laboral, la empleabilidad y la capacidad de adaptación de la fuerza de trabajo. En Piura, solo una proporción reducida de la población que no terminó la secundaria accede actualmente a la EBA, lo que limita el desarrollo de competencias básicas necesarias para sectores clave como la agroindustria, la pesca, la construcción, el comercio y los servicios.
La Educación Básica Alternativa ofrece un modelo flexible que responde a las condiciones de jóvenes y adultos trabajadores, permitiéndoles continuar su formación sin abandonar sus actividades productivas.

Educación Básica Alternativa como herramienta de competitividad empresarial
Desde una perspectiva empresarial, la EBA no se limita a una acción social, sino que se integra como un mecanismo para fortalecer el capital humano. El impulso a la culminación de la educación básica en los trabajadores genera beneficios operativos y organizacionales para las empresas que operan en la región.
Entre los principales beneficios asociados se encuentran una mano de obra con mayores competencias, reducción de la rotación de personal, mejora del clima laboral, disminución de errores operativos y una mayor capacidad para adoptar procesos tecnológicos y normativos.
Enfoque de valor compartido y desarrollo regional
El enfoque de valor compartido, planteado por Porter y Kramer, propone que las empresas pueden incrementar su competitividad al contribuir a la solución de problemáticas sociales vinculadas a su entorno productivo. En este marco, la EBA permite generar beneficios simultáneos para las organizaciones y para la sociedad.
Para las empresas, el fortalecimiento de competencias básicas se traduce en mayor rendimiento, puntualidad, comprensión de normas internas y reputación corporativa. A nivel social, se contribuye a la reducción de brechas educativas, al incremento de la empleabilidad y al impulso de un desarrollo regional sostenible.
Alineamiento de la EBA con los estándares ESG
El apoyo del sector privado a la Educación Básica Alternativa se vincula directamente con el componente Social (S) de los criterios ESG, cada vez más relevantes en los mercados nacionales e internacionales. Estas acciones contribuyen a la mejora de las condiciones laborales, la inclusión educativa de poblaciones rurales, mujeres y jóvenes en situación de vulnerabilidad, y al desarrollo del talento humano local.
De manera indirecta, la EBA también impacta en los pilares Ambiental (E), al mejorar la comprensión de protocolos ambientales y el uso eficiente de recursos, y de Gobernanza (G), al fortalecer una cultura organizacional orientada al cumplimiento, la ética y la transparencia.
Participación empresarial en la Educación Básica Alternativa
Las empresas de Piura pueden involucrarse en el fortalecimiento de la EBA mediante acciones como la facilitación de horarios de estudio, la suscripción de convenios con centros de educación básica alternativa, la implementación de aulas móviles en zonas agrícolas o pesqueras, incentivos internos para la culminación de estudios y la incorporación de la EBA en políticas ESG o de desarrollo del talento humano. Asimismo, la participación en campañas regionales de matrícula y alfabetización amplía el alcance de esta modalidad educativa.




















