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El sector retail peruano ajustó su proyección de crecimiento para 2026, pasando de 5 % a 4 %, en un contexto marcado por eventos climáticos adversos. Según el Gremio Retail y Distribución de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), las lluvias intensas y la presencia de un Niño Costero activo podrían generar impactos en el consumo, la logística y los precios. A pesar de este escenario, se espera que las ventas del retail en Perú alcancen aproximadamente S/55 000 millones al cierre del año.

Impacto del Niño Costero en el crecimiento del retail peruano

El reajuste en la proyección responde principalmente a factores climáticos que afectan distintas regiones del país. Durante febrero e inicios de marzo, el Niño Costero y las lluvias intensas se presentaron con fuerza en zonas del norte como Tumbes, Piura y La Libertad, así como en regiones del sur y centro como Ica, Arequipa y Ayacucho.

“Inicialmente, se proyectaba que el sector creciera cerca de 5 % durante 2026; sin embargo, el actual escenario climático podría generar disrupciones logísticas, menor flujo de consumidores y presiones sobre precios, especialmente en regiones afectadas por emergencias debido a precipitaciones intensas”, manifestó Leslie Passalacqua, presidenta del Gremio Retail de la CCL.

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No obstante, el impacto a nivel nacional podría mitigarse parcialmente por el dinamismo del consumo en Lima, que concentra gran parte del mercado retail.

Ventas retail en Perú y proyección para el primer trimestre de 2026

Para el primer trimestre de 2026, el gremio mantiene expectativas positivas. Se estima que las ventas crecerían 5,1 % en comparación con el mismo periodo de 2025, alcanzando un valor aproximado de S/13 110 millones.

Este desempeño estaría impulsado por el consumo privado, que representa cerca del 63 % del PBI, así como por el crecimiento del empleo formal y la baja inflación registrada en los últimos meses, factores que han contribuido a mejorar la capacidad adquisitiva de los hogares.

Efectos en regiones y cambios en el consumo

A nivel regional, ya se observan señales de presión inflacionaria. Durante febrero, ciudades como Puno (0,93 %) y Chiclayo (0,81 %) registraron mayores niveles de inflación, lo que podría limitar el gasto de los consumidores.

Asimismo, la continuidad de lluvias intensas podría reducir la afluencia de público a centros comerciales y establecimientos retail en zonas afectadas, además de generar problemas en el abastecimiento, retrasos logísticos, cierre de vías y daños en infraestructura.

Ante este contexto, el Gremio Retail de la CCL prevé cambios en los hábitos de consumo, especialmente en el norte del país. Se priorizaría la compra de productos de primera necesidad, como alimentos no perecederos, agua, repelentes y artículos de limpieza o ferretería. En contraste, productos no esenciales, como moda o bienes de lujo accesible, podrían registrar una menor demanda.

“Frente a estos escenarios, las empresas retail están tomando medidas relacionadas a la logística. Por ejemplo, están reforzando los centros de distribución regionales para no depender exclusivamente de Lima. Lo otro es atender los inventarios hacia productos preventivos como protección de techos y limpieza. Así también, están fortaleciendo los canales de comercio electrónico para garantizar el abastecimiento”, anotó Leslie Passalacqua.

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