La doctora Brenda Silupú, profesora de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Piura y especialista en economía microempresarial, advierte sobre la situación de las mujeres emprendedoras en Piura.
Según cifras recientes, el número de empresas en Piura y la participación femenina en emprendimientos han crecido; sin embargo, este avance convive con brechas económicas y laborales que limitan el desarrollo de las mujeres, especialmente en el acceso a empleo formal, ingresos y oportunidades de crecimiento empresarial.
Participación femenina en empresas en Piura
En Piura, al III trimestre de 2025, existen 146 234 empresas registradas en la Sunat. De ese total, el 54% de las nuevas empresas constituidas durante el 2025 son lideradas por mujeres.

No obstante, esta cifra representa una reducción en comparación con años anteriores. En 2021, las mujeres dirigieron el 60% de las nuevas empresas, lo que evidencia una disminución en su participación relativa en el ecosistema empresarial.

Empleo informal y brecha salarial en mujeres
Ante la falta de oportunidades laborales formales, muchas mujeres optan por el emprendimiento, principalmente en el sector informal. Durante el 2025, la tasa de empleo informal alcanzó el 67.2% en mujeres y el 61.6% en hombres.
Esta situación influye directamente en la brecha salarial. En la región, la mujer piurana percibe el 72.16% del ingreso en relación con el hombre, lo que refleja una diferencia significativa en los niveles de remuneración.
Las estadísticas muestran que, pese a la búsqueda de independencia económica, las condiciones de acceso a oportunidades no son equitativas y persisten brechas de género en los ámbitos financiero, económico y social.
Desigualdad de género y limitaciones en el emprendimiento
Las normas de género asignan a las mujeres roles vinculados al cuidado del hogar, lo que impacta en su desarrollo profesional. En promedio, dedican el triple de horas a labores no remuneradas en comparación con los hombres, incluso cuando cuentan con empleo.
Esta carga de trabajo doméstico genera una limitación en el uso del tiempo, lo que influye en la gestión de sus negocios. Como consecuencia, muchas mujeres lideran emprendimientos con baja productividad, en condición de informalidad y con escaso valor agregado.
Capacitación y acceso financiero para mujeres emprendedoras
Se requieren acciones orientadas al fortalecimiento de capacidades. Entre ellas, destacan actividades de empoderamiento que contribuyan a mejorar la autoestima, la autonomía y la confianza de las mujeres emprendedoras.
Asimismo, es necesario implementar programas de capacitación que permitan optimizar la gestión empresarial, incrementar la productividad y fomentar la formalización de los negocios.
En el ámbito financiero, se plantea la necesidad de que las instituciones desarrollen productos adaptados a las necesidades de la mujer emprendedora y refuercen la educación financiera digital.
De manera complementaria, se señala que las instituciones públicas, privadas y el Estado deben trabajar de forma articulada para reducir las brechas de género existentes.




















