El mercado de alimentos y bebidas de origen vegetal muestra una expansión sostenida tanto a nivel global como en el Perú. Factores como la preocupación por la salud, el bienestar y el impacto ambiental están influyendo en las decisiones de compra, impulsando a la industria a diversificar su oferta y adaptar sus modelos de negocio. Las proyecciones económicas indican que esta categoría continuará consolidándose en los próximos años.
Crecimiento del mercado de alimentos de origen vegetal en Perú
A nivel internacional, el mercado plant-based mantiene una tendencia ascendente. Según datos de Procedence Research, el sector de alimentos y bebidas de origen vegetal alcanzó un valor de 50.70 mil millones de dólares en 2025 y se proyecta que supere los 103 mil millones de dólares hacia 2034, con una tasa de crecimiento anual estimada en 8,29%.
En el caso peruano, Statista estima que la categoría alcanzará ingresos de 10,14 millones de dólares en 2026 y que podría superar los 11,41 millones de dólares en 2030. Este crecimiento no se limita a consumidores vegetarianos o veganos, sino que incluye a los llamados flexitarianos, quienes buscan reducir el consumo de proteínas animales sin eliminarlas por completo.

Para Eduardo Pérez, gerente de marketing de Tetra Pak Perú, este cambio de comportamiento está influyendo directamente en la dinámica del mercado. “Este comportamiento está transformando los hábitos de compra y, al mismo tiempo, impulsando a las marcas a diversificar sus portafolios. Hoy, los consumidores esperan productos más accesibles, nutritivos y con envases seguros y sostenibles que respondan a sus valores y estilo de vida”, señala.
Tendencias clave del consumo plant-based
El desarrollo del mercado de productos de origen vegetal está acompañado por diversas tendencias que influyen en la innovación y comercialización de esta categoría.
Innovación en ingredientes
La oferta plant-based ha evolucionado más allá de ingredientes tradicionales como la soja o la almendra. Actualmente, se incorporan alternativas como guisantes, avena, arroz y proteínas de girasol, así como insumos funcionales que aportan valor nutricional y mejoran la textura y el sabor de los productos. Esta diversificación permite ampliar las opciones disponibles para los consumidores.
Seguridad y practicidad en el envasado
Los consumidores priorizan alimentos que mantengan estándares de seguridad durante su conservación y consumo. En este contexto, el uso de tecnologías de envasado aséptico permite preservar la inocuidad de los productos de origen vegetal sin necesidad de conservantes ni refrigeración, además de facilitar su transporte y almacenamiento.
Expansión de categorías plant-based
El mercado ha dejado de ser un segmento de nicho. Actualmente, incluye bebidas vegetales, quesos, yogures, helados y otros productos que forman parte de la alimentación diaria. Esta ampliación de categorías contribuye a una mayor presencia de opciones vegetales en distintos momentos de consumo.
Sostenibilidad y accesibilidad en la oferta vegetal
La sostenibilidad se ha convertido en un criterio relevante en la elección de productos plant-based. Los consumidores muestran una mayor preferencia por envases reciclables y soluciones que reduzcan el impacto ambiental, lo que impulsa a las empresas a desarrollar iniciativas alineadas con la economía circular.
Asimismo, la accesibilidad es un factor determinante para el crecimiento del sector. Las marcas vienen implementando estrategias orientadas a precios más competitivos y una mayor distribución en supermercados, bodegas y canales digitales, con el objetivo de ampliar el alcance de los alimentos de origen vegetal a distintos segmentos de la población.




















