El reciente reglamento que elimina la obligatoriedad de aportes previsionales para trabajadores independientes en el Perú ha generado un debate sobre sus efectos económicos y sociales. Si bien la medida incrementa la liquidez en el corto plazo, especialistas advierten posibles riesgos en la protección económica futura de este grupo laboral. Según el economista César Lavado, la decisión podría aliviar ingresos actuales, pero debilitar la construcción de una red de seguridad para la vejez.
Aportes previsionales para independientes en Perú: cambios y efectos
El reglamento reciente descartó la obligatoriedad de aportes al sistema de pensiones para trabajadores independientes, una medida que inicialmente estaba prevista para implementarse de forma progresiva desde el 1 de enero de 2028.
El esquema anterior contemplaba aportes que iniciarían en 2% y aumentarían gradualmente hasta un máximo de 5%, con la finalidad de que los afiliados alcanzaran una pensión mínima tras 240 aportaciones, con respaldo del Estado en caso de brechas en sistemas como la ONP o las AFP.

El economista César Lavado, coordinador especialista de la Facultad de Negocios de la Universidad Privada del Norte (UPN), señaló que la eliminación de esta obligación representa un alivio inmediato para los trabajadores independientes.
“Para muchos independientes, la eliminación de esta obligación representa un alivio porque les permite disponer de mayor liquidez, especialmente en contextos donde enfrentan deudas con tasas elevadas”, explicó.
Sistema de pensiones y riesgo de desprotección social
Pese al beneficio en el corto plazo, el especialista advirtió que la medida podría generar impactos negativos en el largo plazo, especialmente en materia de protección social para la población adulta mayor.
Indicó que, sin aportes previsionales, una mayor proporción de ciudadanos podría depender de programas estatales como Pensión 65, lo que incrementaría la carga fiscal futura.
Además, señaló que la falta de ahorro previsional podría reducir el consumo en etapas posteriores de la vida, afectando también la dinámica económica y el empleo.
El economista también recordó que la desconfianza en el sistema previsional ha aumentado en los últimos años debido a los bajos rendimientos de los fondos, lo que ha impulsado iniciativas de retiro de fondos de las AFP. Sin embargo, advirtió que estas decisiones pueden tener efectos negativos si los recursos no se destinan a inversión o reducción de deudas.
Trabajadores independientes en Perú y reforma del sistema previsional
Lavado estimó que entre el 20% y 30% de la población económicamente activa en el Perú trabaja de manera independiente, un grupo con ingresos variables que dificulta la aplicación de esquemas de aporte uniforme.
En ese sentido, propuso la necesidad de diseñar mecanismos de ahorro previsional más flexibles, adaptados a las condiciones del mercado laboral.
También planteó la modernización del sistema de pensiones, permitiendo la participación de nuevas entidades financieras que ofrezcan alternativas de ahorro con mayor competitividad y condiciones claras.
Finalmente, consideró importante que cualquier reforma futura tome en cuenta factores como la edad y el nivel de ingresos de los trabajadores, con el objetivo de evitar medidas generalizadas que no respondan a la realidad de todos los grupos laborales.




















