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La digitalización de la Administración Tributaria en el Perú está modificando la gestión fiscal de las empresas. La automatización de procesos y la reducción de los plazos de fiscalización elevan las exigencias para las organizaciones, especialmente aquellas que todavía dependen de procedimientos manuales. Según EY Perú, esta situación puede incrementar los riesgos de incumplimiento, errores operativos, multas y pérdida de productividad. La incorporación de tecnología permite mejorar el control de la información tributaria y responder a los nuevos mecanismos de supervisión de SUNAT.

Digitalización de SUNAT aumenta exigencias para las empresas

La transformación digital de SUNAT está generando cambios en la forma en que las empresas administran sus obligaciones tributarias. La mayor automatización permite procesar y revisar información con mayor rapidez, mientras que los contribuyentes deben mantener controles adecuados sobre los datos que reportan.

“Muchas empresas aún perciben la gestión tributaria como un proceso tradicional enfocado en el cumplimiento y no como una función donde – a través del uso de la tecnología – se puede generar importantes niveles de eficiencia, mejorar la precisión en el control tributario, y lograr ventajas competitivas. Las empresas que no transforman su función fiscal y que no adoptan soluciones tecnológicas quedan expuestas a infracciones, pagos indebidos, pérdida de eficiencia operativa y pierden la posibilidad de generar valor a la organización”, indica José Barja, Socio de Impuestos de EY Perú.

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Desde EY Perú se identifican cinco riesgos principales para las empresas que mantienen una gestión tributaria basada principalmente en procesos tradicionales.

Infracciones tributarias por falta de control de información

Uno de los principales riesgos está relacionado con la falta de visibilidad sobre la información que las empresas reportan a SUNAT.

El control insuficiente de comprobantes de pago, libros electrónicos, formularios y notificaciones puede generar inconsistencias o incumplimientos que deriven en multas y reparos tributarios.

Contar con mecanismos que permitan verificar oportunamente la calidad y consistencia de los datos resulta relevante ante un sistema de fiscalización que utiliza cada vez más herramientas digitales.

Procesos manuales aumentan posibilidad de errores tributarios

La realización manual de tareas repetitivas constituye otro factor de riesgo para las empresas. Entre estas actividades se encuentran la generación de libros electrónicos, la revisión del buzón de SUNAT, la descarga de documentos de exportación y guías de remisión, además de la carga de expedientes.

Estos procedimientos demandan horas de trabajo y recursos de los equipos contables y tributarios. Asimismo, la intervención manual incrementa la posibilidad de cometer errores que posteriormente pueden generar consecuencias económicas o tributarias.

La automatización de estas actividades puede reducir la carga operativa y permitir que los equipos concentren sus esfuerzos en labores de análisis y planificación.

Empresas enfrentan riesgos por rezago tecnológico

La acelerada digitalización de SUNAT también representa un desafío para las organizaciones que no han incorporado herramientas tecnológicas en sus procesos tributarios.

La Administración Tributaria utiliza cada vez más tecnología para monitorear el cumplimiento de las obligaciones fiscales y ha reducido los plazos para realizar determinadas acciones de fiscalización.

En este escenario, las empresas que mantienen procesos tradicionales pueden enfrentar mayores dificultades para responder oportunamente a los requerimientos y controles digitales.

Gestión tributaria tradicional afecta la productividad

Otro riesgo identificado es la utilización de recursos humanos en tareas operativas que pueden ser automatizadas.

Los equipos tributarios y contables pueden dedicar una parte importante de su jornada a actividades repetitivas, en lugar de concentrarse en análisis de información, planificación tributaria y toma de decisiones.

Esta situación puede afectar la productividad del área y limitar su participación en decisiones estratégicas de la organización.

Rezago tecnológico puede generar desventaja competitiva

La postergación de la transformación digital también puede generar diferencias frente a empresas que ya han automatizado procesos tributarios críticos.

Según EY Perú, el temor a digitalizar las actividades fiscales puede retrasar la modernización de las organizaciones y reducir su capacidad para gestionar información de manera eficiente.

“Para lograr hacer frente a un contexto cada vez más digitalizado, la función tributaria requiere de equipos multidisciplinarios que integren especialistas tributarios y contables junto con desarrolladores de RPA y expertos en inteligencia artificial, acorde a las tendencias actuales, capaces de entender la normativa peruana y traducirla en soluciones específicas. Además, deben combinar analítica avanzada, automatización de procesos clave —como la generación de libros electrónicos, la revisión del buzón SUNAT o la descarga de información— y una revisión continua que asegure el control de las operaciones”, agrega Augusto Morelli, Associate Partner de Impuestos de EY Perú.

La incorporación de herramientas digitales permite automatizar procesos tributarios, analizar información y mantener controles sobre las operaciones de manera continua. Las empresas que ya utilizan estas tecnologías buscan reducir riesgos, anticiparse a procesos de fiscalización y convertir la gestión tributaria en una función vinculada con la eficiencia y el control del negocio.

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