El empleo formal en el Perú registró un crecimiento de 4.2% en febrero de 2026 en comparación con el mismo mes del año anterior, acumulando 23 meses consecutivos de incremento, según informó el Banco Central de Reserva del Perú (BCR). El avance estuvo impulsado principalmente por la recuperación de sectores clave como agropecuario, servicios y comercio, lo que permitió la generación de nuevos puestos de trabajo a nivel nacional.
Empleo formal en el Perú crece en febrero de 2026
De acuerdo con el BCR, el crecimiento del empleo formal se tradujo en la creación de 246,000 nuevos puestos de trabajo en el país durante el periodo analizado.
En el caso del empleo formal privado, el incremento fue de 5.8% interanual en febrero de 2026, evidenciando una mayor dinámica en el mercado laboral del sector empresarial.

El ente emisor precisó que este resultado responde principalmente al desempeño de los sectores agropecuario, servicios y comercio, que en conjunto aportaron la mayor cantidad de empleos generados en el mes.
Sectores que impulsan el empleo formal en el Perú
El Banco Central detalló que el sector agropecuario sumó aproximadamente 82,000 puestos de trabajo, seguido por servicios con 80,000 y comercio con 47,000 plazas laborales adicionales.
Este comportamiento refleja la recuperación sostenida de actividades económicas vinculadas al consumo interno y a la producción para exportación, que han contribuido a mantener el crecimiento del empleo formal en el país.
Masa salarial y evolución del ingreso laboral en el Perú
El BCR también informó que la masa salarial formal, que representa el total de ingresos percibidos por los trabajadores, aumentó 5.2% en términos reales en febrero de 2026 frente al mismo mes del año anterior.
En el sector privado, la masa salarial creció 5.1% en términos reales, impulsada principalmente por los sectores de servicios y comercio. Con este resultado, se acumulan 23 meses consecutivos de crecimiento en este indicador.
El concepto de masa salarial se define como la multiplicación del ingreso promedio por el número total de puestos de trabajo formales, lo que permite medir la evolución conjunta del empleo y los ingresos laborales en la economía.




















