La inflación en Perú mantendría una trayectoria estable durante el 2026, ubicándose alrededor del 2%, de acuerdo con las proyecciones del Área de Estudios Económicos del BCP. Este escenario estaría respaldado por una actividad económica con dinamismo moderado, la ausencia de presiones inflacionarias relevantes y un entorno macroeconómico estable. A pesar del resultado inflacionario registrado en enero, la entidad financiera considera que las condiciones actuales permiten anticipar estabilidad de precios, en línea con el rango meta establecido por el Banco Central de Reserva (BCR).
Proyección de inflación y política monetaria del BCR
El BCP reiteró su expectativa de que el Banco Central de Reserva podría reducir la tasa de interés de referencia de 4.25% a 4% durante el segundo semestre del año. No obstante, esta decisión estaría supeditada a la consolidación de un escenario de baja inflación y estabilidad cambiaria sostenida.
La inflación en Lima Metropolitana continúa mostrando un comportamiento controlado y alineado con el objetivo del BCR, posicionándose como uno de los principales factores de estabilidad de la economía peruana. Según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la inflación anual se ubicó en 1.7% en enero de 2026, acumulando 14 meses consecutivos por debajo del punto medio del rango meta de la autoridad monetaria, establecido entre 1% y 3%.

Inflación subyacente y estabilidad del tipo de cambio
En paralelo, la inflación subyacente —que excluye alimentos y energía— se aceleró ligeramente a 2% anual en enero, frente al 1.8% registrado en diciembre. Este incremento respondió a alzas puntuales en rubros como restaurantes, hoteles y alimentos no procesados. Pese a ello, el BCP señaló que estos movimientos se mantienen acotados y coherentes con un entorno de precios ordenado.
La entidad financiera también indicó que el BCR no tendría urgencia por flexibilizar su política monetaria, incluso si las condiciones externas, como las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos, generan un contexto financiero más flexible. En este marco, el comportamiento del tipo de cambio, que cerró recientemente en 3.37 soles por dólar tras episodios de volatilidad internacional, contribuiría a sostener una postura cautelosa.
Asimismo, en el mercado de deuda soberana, las tasas continuaron descendiendo a lo largo de la curva. El bono con vencimiento en 2035 se ubicó en 5.80%, reforzando la percepción de menor riesgo local por parte de los inversionistas y reflejando confianza en la estabilidad macroeconómica del país.




















