El crédito directo del sistema financiero peruano inició el 2026 con un crecimiento anual de 7.1% a febrero, de acuerdo con información del Banco Central de Reserva (BCR) citada por Scotiabank. Según Ricardo Ávila, manager de economía monetaria y mercados financieros de la entidad, esta evolución responde a las favorables expectativas económicas tanto empresariales como de los hogares, así como al mejor desempeño de lo previsto en la demanda interna, particularmente en el consumo privado y la inversión. Para el cierre del año, Scotiabank proyecta un crecimiento crediticio cercano al 6%.
Crédito empresarial y personal: crecimiento generalizado con excepción de las microempresas
De acuerdo con la información de la banca múltiple y empresas financieras, que concentran alrededor del 85% de los créditos del sistema financiero, el crédito a las empresas alcanzó un crecimiento de 7.3% en febrero de 2026 respecto al mismo mes de 2025.
«El buen comportamiento fue generalizado entre la mayoría de los segmentos de créditos empresariales. Los créditos corporativos y a las medianas y pequeñas empresas mostraron una dinámica favorable, mientras que el crédito a las grandes empresas continúa registrando un crecimiento más moderado. En contraste, el crédito a las microempresas continuó en terreno negativo», señaló Ávila.

En cuanto al crédito a las personas, este registró un crecimiento de 6.8%, impulsado tanto por el crédito hipotecario, que aceleró 7.1% anual, como por el crédito de consumo, que creció 6.6%. No obstante, este último se ha estabilizado en los últimos cuatro meses ante las amortizaciones impulsadas por el octavo retiro de fondos de pensiones de las AFP.
Entre los sectores económicos con mayor dinamismo en la banca múltiple, Ávila destacó la agroexportación con 18.8%, las instituciones financieras intermediarias (IFIS) con 15.4%, logística y telecomunicaciones con 10.8%, industria de alimentos con 7.6%, comercio con 5.7% y minería con 4.1%. De los 28 sectores económicos monitoreados por Scotiabank, 21 presentan crecimiento constante.
Morosidad en mínimo histórico de cinco años y perspectivas para el resto de 2026
La morosidad en la banca ha continuado reduciéndose desde su nivel más alto de 4.5% registrado en mayo de 2024, hasta alcanzar 3.2% en enero de 2026, su punto más bajo en cinco años y medio. «Por segmento, la morosidad en empresas se redujo hasta 3.6%, mientras que en personas se redujo a 2.7%, ubicándose por debajo de los niveles vistos en prepandemia», precisó el ejecutivo.
Respecto a las perspectivas para el resto del año, Scotiabank estima que la dinámica crediticia de 2026 sería similar a la de 2025, con un crecimiento cercano al 6%. La entidad prevé una moderación en la primera mitad del año, parcialmente influenciada por el impacto de las amortizaciones derivadas del retiro de AFP sobre los créditos de consumo, así como por una base estadísticamente elevada en el crédito empresarial durante el segundo semestre.
En cuanto al ciclo electoral, Ávila indicó que no se anticipa un impacto relevante sobre el sistema financiero. «Nuestro escenario base supone que la nueva administración mantendrá una postura favorable a la inversión, además, no hay suficiente evidencia de algún impacto negativo en elecciones pasadas», sostuvo.




















