Solo el 42% de los peruanos logró ahorrar dinero durante los últimos 12 meses, según la Encuesta Nacional de Capacidades Financieras de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS). La cifra muestra las dificultades que enfrenta una parte de la población para generar un excedente económico. A esto se suma otro desafío: convertir el dinero ahorrado en un patrimonio que pueda mantener su valor y generar rendimientos a lo largo del tiempo, de acuerdo con los objetivos y el perfil de riesgo de cada persona.
Ahorro e inversión cumplen funciones diferentes
Jean Cadillo, trader de IB1, señala que el ahorro y la inversión forman parte de una misma estrategia financiera, aunque cumplen objetivos diferentes.
«Ahorrar e invertir no son decisiones excluyentes, sino etapas complementarias dentro de una estrategia financiera. El ahorro permite construir un respaldo económico, mientras que la inversión ofrece la posibilidad de preservar el valor del dinero frente a la inflación y generar rendimientos a largo plazo. Lo importante es que las personas conozcan las alternativas disponibles y tomen decisiones informadas de acuerdo con sus objetivos financieros y su perfil de riesgo”, agregó Jean Cadillo, trader de IB1.

El ahorro permite disponer de dinero para atender emergencias y objetivos de corto o mediano plazo. La inversión, en cambio, busca poner ese capital a trabajar mediante diferentes alternativas financieras, considerando los posibles rendimientos y riesgos asociados.
Por ello, antes de invertir, es necesario identificar los objetivos financieros, el plazo durante el cual se puede mantener el dinero invertido y el nivel de riesgo que cada persona está dispuesta a asumir.
Construir patrimonio mejora la estabilidad financiera
La construcción de patrimonio implica administrar el dinero de manera que los recursos acumulados puedan contribuir al cumplimiento de objetivos financieros a lo largo del tiempo.
Entre los principales beneficios señalados por Cadillo se encuentran:
Mayor estabilidad financiera: contar con un patrimonio puede ayudar a afrontar gastos imprevistos, cumplir metas personales y reducir la necesidad de recurrir al endeudamiento ante determinadas situaciones.
Protección del valor del dinero: mantener los ahorros sin generar rendimientos puede reducir su poder adquisitivo con el paso del tiempo debido al efecto de la inflación. Una inversión planificada puede contribuir a preservar e incrementar el capital.
Cumplimiento de metas de largo plazo: objetivos como adquirir una vivienda, financiar estudios, iniciar un negocio o complementar los ingresos durante la jubilación requieren una planificación financiera que puede ir más allá del ahorro tradicional.
Acceso al sistema financiero aumenta entre los peruanos
El uso de productos financieros también muestra una evolución en el país. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 63.9% de los peruanos de 18 años a más posee al menos una cuenta en el sistema financiero, porcentaje superior al registrado durante el año anterior.
El mayor acceso a cuentas y otros productos financieros también plantea la necesidad de fortalecer los conocimientos relacionados con el manejo del dinero, el ahorro y las alternativas de inversión.
La educación financiera permite conocer las características, costos y riesgos de los distintos productos disponibles antes de tomar decisiones sobre el destino de los ahorros.
¿Cómo convertir el ahorro en patrimonio?
Transformar el ahorro en patrimonio requiere establecer objetivos financieros y definir una estrategia de acuerdo con los ingresos, gastos, capacidad de ahorro y nivel de riesgo de cada persona.
El proceso puede comenzar con la creación de un fondo para emergencias y continuar con la planificación de objetivos de mediano y largo plazo. Una vez cubiertas las necesidades de liquidez, las alternativas de inversión pueden evaluarse según el plazo y las características de cada instrumento.
La construcción de patrimonio no depende únicamente del nivel de ingresos, sino también de cómo se administra y utiliza el dinero disponible a lo largo del tiempo.




















