El reciente anuncio de Nestlé sobre su retiro del negocio global de helados ha puesto nuevamente en agenda una de sus operaciones más relevantes en el Perú: la compra de D’Onofrio. La transacción, concretada en la década de 1990 por US$80 millones, marcó un punto de inflexión en la industria local de helados y permitió a la multinacional suiza consolidar su presencia en el país, ampliando además su portafolio en golosinas y panetones.
La compra de D’Onofrio fortaleció el liderazgo de Nestlé en Perú
En los años noventa, D’Onofrio concentraba más del 70 % del mercado limeño de helados. Bajo el control de la familia Rodríguez Banda, vinculada al Grupo Gloria, la empresa contaba con un portafolio sólido y una red de distribución consolidada.
La marca despertó el interés de compañías internacionales como Unilever, Nabisco y Philip Morris. Sin embargo, Nestlé optó por una compra directa para asegurar su ingreso al mercado peruano.

La negociación se intensificó antes de la campaña veraniega de 1997 y concluyó con un pago de US$80 millones. Solo la división de helados generaba ingresos anuales cercanos a US$35 millones, lo que evidenciaba el valor estratégico de la operación.
Tras la adquisición, D’Onofrio se convirtió en una plataforma de expansión e innovación para la multinacional. La planta local en Lima fue utilizada como centro de desarrollo de nuevos productos, varios de los cuales se lanzaron posteriormente en otros mercados.
Orígenes de D’Onofrio y su consolidación en el mercado peruano
Los inicios de la marca se remontan a 1897, cuando Pedro D’Onofrio llegó a Lima y comenzó a vender su helado Imperial en un carrito de madera. Con el tiempo, instaló una planta de hielo artificial y amplió su red de distribución con los tradicionales carritos amarillos, convirtiéndose en un referente del sector.

En 1924 inauguró una fábrica de chocolates y, en 1926, lanzó el producto Sublime, consolidando su presencia en diversas categorías. Esta diversificación permitió reducir la estacionalidad del negocio y fortalecer la marca frente a nuevos competidores.
Incluso con la aparición de competidores locales, D’Onofrio mantuvo su liderazgo en el mercado peruano bajo la gestión de Nestlé, apoyado en su posicionamiento de marca y en su red de distribución.

Futuro de D’Onofrio tras retiro global de Nestlé del negocio de helados
A nivel internacional, Nestlé informó que mantiene negociaciones avanzadas para vender su negocio de helados a Froneri, ‘joint venture’ que opera junto a PAI Partners. La decisión responde a su estrategia de concentrarse en alimentos y snacks, dentro de un proceso de reorganización de su portafolio global.
Hasta el momento, la compañía no ha precisado cuál será el futuro de D’Onofrio en el Perú. Indicó que se encuentra “evaluando detalles” y que comunicará oportunamente los próximos pasos respecto a su operación local de helados.




















