El emprendimiento universitario viene ganando terreno en el Perú y en distintos países de la región. Cada vez más estudiantes optan por desarrollar negocios propios mientras cursan estudios superiores, impulsados por la digitalización, la necesidad de generar ingresos adicionales y el acceso a herramientas tecnológicas. Sin embargo, especialistas advierten que, pese al creciente interés por emprender, muchos proyectos enfrentan dificultades para mantenerse en el tiempo debido a la falta de experiencia, acompañamiento y validación de mercado.
Emprendimiento universitario crece entre jóvenes peruanos
De acuerdo con el estudio internacional Global University Entrepreneurial Spirit Student’s Survey (GUESSS), hasta el 42% de los emprendedores inicia su proyecto mientras aún se encuentra en la universidad. En el caso peruano, cerca de uno de cada tres estudiantes universitarios presenta una alta intención de emprender.
Estas cifras reflejan cómo las universidades se han convertido en espacios clave para el desarrollo de iniciativas de negocio, especialmente entre jóvenes interesados en innovación, comercio digital y servicios tecnológicos.

No obstante, el crecimiento del emprendimiento juvenil también evidencia retos importantes. Aunque más del 72% de estudiantes en Perú ha llevado cursos relacionados con emprendimiento, la consolidación de negocios sostenibles continúa siendo limitada.
Universidades buscan fortalecer negocios sostenibles
Especialistas señalan que uno de los principales desafíos para los estudiantes emprendedores es la falta de experiencia práctica y acompañamiento técnico. Factores como la ausencia de redes de contacto, mentorías y validación comercial afectan las posibilidades de crecimiento de los proyectos.
En ese contexto, las instituciones educativas vienen impulsando incubadoras, espacios de innovación y programas de asesoría para fortalecer el ecosistema emprendedor universitario.
El Coordinador General de EQUIPU – Red de Innovación y Emprendimiento de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Joseph Luján, sostuvo que el principal reto ya no es únicamente crear negocios, sino garantizar su sostenibilidad.
“El Perú ha demostrado que tiene una alta capacidad para emprender, pero eso no necesariamente se traduce en negocios sostenibles. Hoy el verdadero desafío no es abrir más empresas, sino formar emprendedores capaces de gestionar, adaptarse y competir en mercados reales”, señaló.
Asimismo, indicó que muchos jóvenes inician emprendimientos sin herramientas suficientes para afrontar las exigencias del mercado.
“Estamos viendo una generación que emprende temprano, pero muchas veces sin las herramientas necesarias. Si el proceso emprendedor no se integra a la formación académica, se convierte en un esfuerzo aislado y con alta probabilidad de fracaso”, puntualizó.
Formación académica y mentorías ganan importancia
Especialistas en innovación y negocios coinciden en que el acompañamiento universitario puede marcar diferencias en la permanencia de los emprendimientos. Programas de mentoría, asesoría financiera y espacios de validación comercial aparecen como mecanismos para reducir la tasa de fracaso de nuevos negocios.
Además, el uso de plataformas digitales y herramientas tecnológicas ha facilitado que estudiantes puedan lanzar proyectos con menor inversión inicial y acceder a mercados más amplios desde etapas tempranas.
La tendencia también se relaciona con cambios en el mercado laboral y con el interés de los jóvenes por desarrollar modelos de trabajo independientes o complementarios a sus carreras profesionales.




















