El ecosistema de pagos digitales en Perú atraviesa una etapa de expansión impulsada por la interoperabilidad financiera, el desarrollo de nuevas plataformas y la incorporación progresiva de sectores con menor acceso a servicios bancarios. Según indicadores del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), el país alcanzó 665 pagos digitales per cápita al cierre de 2025, frente a las 29 operaciones registradas en 2018, reflejando un cambio en la forma en que los ciudadanos realizan transacciones cotidianas.
Pagos digitales en Perú registran crecimiento impulsado por la interoperabilidad
El avance de los pagos digitales permitió que el sistema financiero peruano procese aproximadamente 1,555 millones de operaciones mensuales de bajo valor, contribuyendo a dinamizar el consumo y reducir el uso de efectivo en 36 % debido a la adopción de herramientas tecnológicas.
Este crecimiento está relacionado con la implementación de una arquitectura financiera orientada a conectar diferentes entidades del sistema. La interoperabilidad obligatoria establecida por el BCRP permitió integrar bancos, cajas municipales y empresas de dinero electrónico en una red común.

Como resultado, las operaciones interoperables alcanzaron los 271 millones en diciembre de 2025, facilitando que usuarios de distintas plataformas puedan realizar transferencias sin depender exclusivamente de un único proveedor financiero.
Sin embargo, el uso de efectivo todavía representa una parte importante de las transacciones de consumo. De acuerdo con el análisis del sector, cerca del 64 % de estas operaciones continúan realizándose con dinero físico, lo que plantea el desafío de ampliar los incentivos para que más personas adopten soluciones digitales.
TAPP busca crear una infraestructura pública de pagos en tiempo real
Para continuar con la evolución del sistema de pagos, el Banco Central de Reserva impulsa una nueva infraestructura denominada Transferencias Automáticas de Pagos Peruanos (TAPP).
Esta plataforma funcionará como un sistema de compensación neutral en tiempo real administrado por el BCRP y toma como referencia modelos internacionales como la Interfaz de Pagos Unificados (UPI) de India.
El objetivo de TAPP es permitir transferencias directas desde cuentas bancarias sin que el usuario tenga que ingresar necesariamente a la aplicación de su entidad financiera. De esta manera, las fintech y empresas tecnológicas podrán desarrollar aplicaciones de pago sin asumir los costos asociados a la gestión directa de fondos.
El modelo plantea una separación de funciones dentro del ecosistema financiero: mientras el banco central administra la infraestructura base, las empresas privadas pueden competir en servicios digitales, experiencia de usuario y soluciones especializadas.
Nuevas plataformas buscan ampliar la inclusión financiera en zonas rurales
La inclusión financiera representa uno de los principales desafíos del sistema de pagos peruano, especialmente en regiones con menor acceso a servicios digitales.
Según información del BCRP, existe una diferencia importante entre Lima y algunas regiones del interior del país. Mientras la capital registra una mayor penetración de billeteras digitales, departamentos como Apurímac, Amazonas y Huancavelica presentan niveles elevados de uso exclusivo de efectivo.
Ante esta brecha, el Banco Central desarrolla el Piloto de Innovación de Dinero Digital mediante una moneda digital de banco central (CBDC), con la billetera BiPay implementada junto con la empresa de telecomunicaciones Bitel.
Al cierre de abril de 2026, el piloto alcanzó 4.93 millones de usuarios, registrando un crecimiento superior al 512 % desde finales de 2024. En las ocho regiones con menor bancarización, los usuarios activos crecieron 1,216 %.
Uno de los aspectos destacados del piloto es la incorporación de canales como USSD, una tecnología que permite realizar operaciones mediante comandos telefónicos sin necesidad de contar con un smartphone o conexión a internet móvil.
Pagos digitales enfrentan retos de conectividad y seguridad tecnológica
El crecimiento de las plataformas digitales también plantea nuevos desafíos relacionados con infraestructura tecnológica y seguridad.
La integración de múltiples participantes dentro del Sistema Nacional de Pagos incrementa la necesidad de fortalecer la resiliencia operativa, debido a la conexión entre entidades financieras, microfinancieras, empresas tecnológicas y operadores de telecomunicaciones.
Entre los principales retos se encuentran:
- Protección frente a riesgos de ciberseguridad.
- Continuidad operativa de las plataformas digitales.
- Mayor conectividad en zonas rurales.
- Educación financiera para nuevos usuarios.
- Confianza en los medios de pago electrónicos.
La expansión de los pagos digitales requiere que la innovación tecnológica avance junto con mecanismos que garanticen seguridad, disponibilidad y acceso para diferentes segmentos de la población.
Fintech y bancos competirán por mejores experiencias digitales
La evolución del sistema de pagos también modifica la competencia dentro del mercado financiero.
Con plataformas abiertas e interoperables, las empresas fintech y compañías tecnológicas pueden desarrollar servicios orientados al consumidor sin asumir las mismas barreras que enfrentaban en modelos tradicionales.
La competencia se trasladará progresivamente hacia aspectos como la facilidad de uso, rapidez de las operaciones, integración con comercios y desarrollo de soluciones adaptadas a distintos perfiles de usuarios.
En este escenario, la infraestructura digital proporcionada por el BCRP funciona como una base común para que bancos, fintech y operadores tecnológicos desarrollen nuevas propuestas dentro del sistema financiero peruano.




















