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Durante julio, las empresas enfrentan un escenario de mayor actividad comercial por campañas digitales, promociones por Fiestas Patrias y un incremento del movimiento en canales físicos y virtuales. Sin embargo, la demanda no se comporta de la misma manera en todos los hogares. Por ello, las compañías deben analizar las distintas motivaciones de compra y ajustar sus estrategias comerciales para responder a consumidores que comparan más, priorizan gastos y evalúan mejor sus decisiones.

Consumidor peruano cambia sus hábitos de compra durante campañas comerciales

Para las empresas, el desafío no consiste únicamente en lanzar descuentos o promociones, sino en identificar qué impulsa cada decisión de compra durante esta temporada.

Una parte importante de los hogares peruanos depende de ingresos variables o no necesariamente recibe recursos adicionales durante julio, por lo que una misma campaña puede generar diferentes respuestas: algunos consumidores adelantan compras, otros buscan mejores precios, priorizan productos necesarios o postergan adquisiciones de mayor valor.

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Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), entre abril de 2024 y marzo de 2025, el 70.7 % de la población ocupada en Perú tenía empleo informal, un factor que influye en la forma en que los consumidores administran sus recursos durante temporadas comerciales.

Para Willard Manrique, CEO de Grupo Crosland, las empresas deben analizar julio más allá de una sola temporada de consumo.

«El consumidor no entra al mes con una única motivación de compra. Algunos buscan celebrar, otros reponer productos del hogar, otros aprovechar una oferta y otros cuidar mejor su presupuesto. Leer esas misiones de compra nos permite definir qué categorías priorizar, qué canales reforzar y qué promesas comerciales pueden sostenerse en precio, stock y entrega», señaló.

Fiestas Patrias impulsa diferentes categorías de consumo

El comportamiento comercial durante julio combina compras asociadas a celebraciones con adquisiciones relacionadas al hogar, alimentación, higiene, mantenimiento y reposición de productos.

Un antecedente reciente fue Fiestas Patrias 2025, cuando el turismo interno movilizó a 1.88 millones de personas y generó un impacto económico de US$ 223 millones, según información del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur).

Esta dinámica muestra que las campañas comerciales no responden a un único patrón de consumo. Mientras algunas personas destinan recursos a viajes, entretenimiento o experiencias, otras concentran sus compras en necesidades del hogar y productos esenciales.

Por ello, las empresas deben identificar qué compras responden a una celebración, una oportunidad de precio o una necesidad de reposición, con el objetivo de definir mejor sus categorías, canales de venta y estrategias de comunicación.

Fenómeno El Niño Costero también influye en la planificación empresarial

El contexto climático representa otra variable para las empresas durante esta temporada. El último comunicado del Comité Multisectorial Encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) mantiene el estado de Alerta de El Niño Costero y prevé que este escenario continúe hasta el verano de 2027.

Este panorama puede influir en aspectos como abastecimiento, distribución, demanda regional y disponibilidad de productos, especialmente en categorías vinculadas al hogar, movilidad, alimentación, higiene y prevención.

Ante ello, las compañías deben considerar no solo las expectativas de venta, sino también su capacidad operativa para responder ante cambios en la demanda.

Promociones comerciales requieren claridad y capacidad de respuesta

En campañas de alta demanda, la experiencia del consumidor no termina con la compra. También depende de que el producto esté disponible, el precio anunciado se mantenga, las condiciones sean claras y la entrega se realice dentro del plazo informado.

El Indecopi establece que las promociones comerciales deben comunicar información como duración de la oferta, unidades disponibles y restricciones aplicables, permitiendo que los consumidores tomen decisiones informadas.

«Una campaña comercial no puede separarse de la operación. El descuento atrae, pero la confianza se sostiene con disponibilidad, claridad y capacidad de respuesta. Las empresas que entiendan mejor la misión de compra detrás de cada consumidor estarán mejor preparadas para convertir el interés en una relación sostenible», afirmó Manrique.

En este contexto, las empresas enfrentan un consumidor más segmentado y analítico durante julio. La planificación comercial requiere ajustar campañas, proyecciones y canales para responder a diferentes necesidades de compra y fortalecer la relación con los clientes.

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