Las lluvias intensas asociadas a un eventual Fenómeno El Niño podrían generar daños materiales, interrupciones productivas y mayores costos para las micro y pequeñas empresas (mypes), según alertó el Gremio de la Pequeña Empresa de la Cámara de Comercio de Lima (CCL). El impacto también podría extenderse a la cadena de abastecimiento, transporte y distribución, afectando el flujo de caja de los negocios. Ante este escenario, el gremio recomienda implementar medidas de prevención y planes básicos de continuidad operativa.
Fenómeno El Niño podría aumentar costos de las mypes
El Gremio de la Pequeña Empresa señaló que las lluvias intensas pueden afectar talleres, tiendas, almacenes y pequeños centros de producción, generando interrupciones en las operaciones y retrasos en la entrega de pedidos.
“El impacto no se limita a la mercadería que pueda resultar dañada. Una afectación en talleres, tiendas, almacenes o pequeños centros de producción puede paralizar las operaciones, retrasar pedidos y comprometer el cumplimiento de obligaciones, mientras los costos continúan acumulándose”, subrayó Rodolfo Ojeda, presidente del gremio.

Según estimaciones citadas por la CCL, el Fenómeno El Niño podría incrementar entre 5 % y 15 % los costos operativos de las mypes. Además, una eventual afectación de carreteras e interrupciones viales podría elevar entre 20 % y 30 % los costos de transporte.
Las empresas ubicadas en las zonas más expuestas también podrían registrar una disminución de entre 10 % y 30 % en sus ventas, debido a las dificultades para producir, transportar y comercializar sus productos.
Interrupciones logísticas podrían afectar las ventas
Las afectaciones en las vías de comunicación pueden generar retrasos en el traslado de materias primas e insumos, lo que posteriormente puede repercutir en la producción y entrega de pedidos.
“La lluvia puede comenzar como un problema logístico y terminar convirtiéndose en un problema financiero. Si se interrumpe el abastecimiento, se retrasa la producción o se bloquea una vía, la empresa no solamente enfrenta mayores costos: también puede dejar de facturar mientras sus obligaciones continúan corriendo”, explicó Ojeda.
La vulnerabilidad de las mypes ante estos eventos tiene como antecedente el Niño Costero de 2017. En ese periodo, PRODUCE estimó que alrededor de 14 mil empresas manufactureras formales fueron afectadas por huaicos y lluvias. De ese total, el 95,6 % correspondió a microempresas.
¿Qué medidas preventivas pueden adoptar las mypes?
Ante el riesgo de lluvias intensas y posibles interrupciones de las actividades económicas, el Gremio de la Pequeña Empresa recomienda que las mypes implementen medidas preventivas y establezcan un plan básico de continuidad operativa.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Proteger los activos críticos: resguardar mercadería, materias primas, equipos y documentos. También revisar techos, canaletas, desagües, instalaciones eléctricas y posibles puntos de ingreso de agua.
- Identificar proveedores y rutas alternativas: contar con opciones para reducir el impacto de posibles interrupciones en el transporte y abastecimiento.
- Revisar la capacidad financiera: evaluar gastos esenciales, compromisos de corto plazo y disponibilidad de capital de trabajo ante una eventual reducción temporal de ingresos.
- Definir operaciones críticas: determinar cuáles son los procesos que no pueden detenerse y cuánto tiempo podría funcionar el negocio si el local queda temporalmente inutilizado.
- Realizar respaldos digitales: proteger información, documentos y registros importantes mediante copias de seguridad.
- Evaluar seguros y financiamiento: considerar mecanismos de cobertura frente a desastres y alternativas de financiamiento de emergencia para reponer activos o cubrir necesidades de capital de trabajo.
“En este contexto es oportuno que la mype deba responder tres preguntas: qué necesito proteger, cuánto tiempo puedo dejar de operar y cómo voy a seguir atendiendo a mis clientes si mi local no puede funcionar”, recomendó Ojeda.
CCL pide acelerar obras de prevención ante lluvias
El Gremio de la Pequeña Empresa sostuvo que la gestión del riesgo también requiere acciones de las autoridades locales, regionales y del Gobierno nacional.
En ese sentido, planteó acelerar las obras de prevención, mejorar los sistemas de drenaje, fortalecer las vías de acceso y garantizar sistemas de alerta oportunos en las zonas expuestas a lluvias intensas y otros eventos asociados al Fenómeno El Niño.
“Una empresa no puede gestionar sola un riesgo que también depende de la infraestructura de la ciudad”, afirmó Ojeda.
El gremio señaló que las medidas de prevención deben considerar tanto la protección de los negocios como las condiciones de infraestructura que permiten mantener el transporte, abastecimiento y funcionamiento de las actividades económicas.
“Para una mype, un día sin producir puede ser manejable; una semana puede ser crítica; y una paralización prolongada puede comprometer su supervivencia. Por eso, prepararse no es exagerar el riesgo, sino es gestionar empresarialmente el riesgo”, concluyó.




















