La llegada del fenómeno El Niño plantea desafíos para las micro y pequeñas empresas (mypes), que podrían enfrentar interrupciones logísticas, daños en infraestructura, aumento de costos y cambios en la demanda. En un artículo de opinión publicado en La Cámara, Juan Huertas Ramos, especialista en fortalecimiento de mipymes en América Latina, advierte sobre la necesidad de evaluar riesgos y tomar decisiones oportunas. Aunque las empresas no pueden evitar los eventos climáticos, sí pueden desarrollar estrategias para mitigar sus efectos y prepararse ante escenarios adversos.
¿Cómo puede afectar El Niño a las mypes?
El fenómeno El Niño puede generar olas de calor, sequías e inundaciones, con consecuencias económicas para distintos sectores. Entre los posibles efectos se encuentran la afectación de la producción agrícola, el incremento de los precios de los alimentos y mayores costos de generación eléctrica.
Los eventos climáticos extremos también pueden dañar infraestructuras e interrumpir las cadenas logísticas, lo que elevaría los costos de producción. Para las mypes, estas situaciones podrían reducir los márgenes de ganancia, presionar el flujo de caja y poner en riesgo la continuidad de sus operaciones.
El impacto es relevante en América Latina, donde las micro y pequeñas empresas tienen una participación predominante en el tejido empresarial formal. Según las cifras citadas por Huertas Ramos, para 2025 estas representaban el 99,2 % de las empresas formales en Perú, de acuerdo con PRODUCEmpresarial, y el 98,5 % en Colombia, según el Registro Único Empresarial y Social (RUES).
La agilidad empresarial como respuesta ante los riesgos
Las mypes suelen tener ingresos menos diversificados, recursos financieros más limitados y menores economías de escala que las empresas grandes. Estas condiciones pueden dificultar su respuesta ante cambios abruptos en el entorno económico o climático.
En ese escenario, Huertas Ramos plantea que la agilidad empresarial es clave para adaptarse a las nuevas condiciones del mercado y continuar ofreciendo valor a los clientes. No se trata únicamente de reaccionar con rapidez, sino de contar con una estrategia que oriente las decisiones cuando las circunstancias del negocio lo requieran.
¿Por qué las mypes necesitan una estrategia de negocio?
La planificación estratégica no es exclusiva de las grandes corporaciones. También permite a las mypes definir objetivos, establecer prioridades y decidir cómo utilizar sus recursos para afrontar situaciones adversas.
De acuerdo con el especialista, la decisión de desarrollar una estrategia depende en gran medida del fundador del negocio, quien cumple un papel central en la definición del rumbo empresarial.
Aunque factores externos pueden condicionar la ejecución de los planes, las empresas pueden prepararse mediante decisiones que les permitan reducir su exposición a los riesgos y responder mejor ante posibles interrupciones.
En ese sentido, la estrategia funciona como una ruta para alcanzar los objetivos del negocio en un plazo determinado. Ante los posibles efectos de El Niño, contar con esa orientación puede ayudar a las mypes a evaluar escenarios, anticipar dificultades y sostener sus operaciones.
