Las evaluaciones de desempeño se han convertido en una herramienta clave para la gestión del talento en las empresas, especialmente durante junio, cuando las organizaciones revisan objetivos, indicadores y resultados. Sin embargo, no todas están midiendo las competencias que hoy exige el mercado laboral. Un estudio de Talana advierte que aún persisten errores en estos procesos, lo que podría limitar la identificación y desarrollo de habilidades como la resolución de problemas, el trabajo en equipo y la adaptabilidad.
Evaluaciones de desempeño en empresas: qué habilidades se están priorizando
De acuerdo con el estudio “Las habilidades blandas más demandadas en el Perú”, elaborado por el software de recursos humanos Talana, la resolución de problemas será la habilidad más requerida por las empresas en los próximos dos años, con un 51 %.
Le siguen el trabajo en equipo (46 %) y la adaptabilidad (41 %), competencias que hoy tienen un impacto directo en la productividad y competitividad de las organizaciones.

Sin embargo, especialistas señalan que muchas empresas aún no incorporan estas capacidades de manera estructurada dentro de sus sistemas de evaluación de desempeño.
Errores frecuentes en las evaluaciones de desempeño laboral
Daniel Abusabal, country manager de Talana en Perú, advierte que una parte de las organizaciones todavía enfrenta dificultades para alinear sus evaluaciones con las competencias que demanda el entorno laboral actual.
1. Enfocarse solo en el cumplimiento de metas
Uno de los errores más frecuentes es evaluar únicamente resultados numéricos o cuantitativos, dejando de lado el proceso mediante el cual se alcanzan los objetivos.
“Las metas siguen siendo importantes, pero hoy también es necesario evaluar cómo se alcanzan. La capacidad de resolver problemas, colaborar con otras áreas o adaptarse a cambios tiene un impacto directo en el desempeño de las organizaciones”, señaló Abusabal.
2. No incluir habilidades clave en los criterios de evaluación
Otro problema recurrente es la ausencia de competencias como el trabajo en equipo, la comunicación y la adaptabilidad dentro de los indicadores formales de medición.
El especialista explica que, si estas habilidades son estratégicas para la organización, deben reflejarse en el sistema de evaluación. De lo contrario, resulta difícil identificarlas, desarrollarlas y potenciarlas dentro de los equipos de trabajo.
3. Tratar la evaluación como un proceso aislado
El tercer error es concebir la evaluación del desempeño como un evento puntual, realizado solo una o dos veces al año.
Según Abusabal, las empresas más eficientes han migrado hacia modelos de retroalimentación continua, lo que permite corregir desviaciones, fortalecer capacidades y acompañar de forma constante el crecimiento profesional de los colaboradores.
Evaluación de desempeño y gestión del talento en empresas
La tendencia actual en gestión del talento apunta a integrar habilidades blandas dentro de los sistemas de evaluación, alineando los indicadores con las necesidades reales del negocio.
De esta manera, las organizaciones pueden tomar decisiones más precisas sobre desarrollo profesional, promociones y liderazgo, evitando evaluar el desempeño únicamente desde una perspectiva parcial de resultados.




















